Un asno y una
zorra caminaban por la pradera, cuando de pronto, apareció un león con intenciones
nada benévolas, desde luego.
– Si me dejas
libre verás que el torpe burro caerá inmediato en tus garras.
Y volviendo
junto al asno se expresó:
– Nada tienes
que temer si no te apartas de mi lado–. Y, llevándolo de un lugar a otro, le
hizo caer en las redes de una trampa.
El león,
consciente de que el asno estaba seguro, dijo, mientras hundía garras y dientes
en la zorra
– Ahora te cómo
mientras el asno espera su turno.
"Traición
bajo amistad, es doble maldad".
La Paz, 13 de Mayo del 2013

























