El León Enamorado

Un león, prendado de la hija de un labriego, solicitó a la doncella en matrimonio. El campesino, no pudiendo resolverse en dar su hija a fiera tan temida, ni negársela tampoco, en razón del temor que le inspiraba, ideó la siguiente estratagema: —Te creo muy digno de ser el futuro esposo de mi hija —le

La Oveja el Perro y el Lobo

Fábula corta: Un perro ruin y un pérfido lobo enjuiciaron a una mansa oveja. El juez, experimentado coimero, preguntó al perro: – ¿Qué problema te trae a este tribunal? – Señor juez, hace tiempo presté a esta oveja un pan y se niega a devolvérmelo. El señor lobo no me dejará mentir. – ¿Es cierto,

Los Lobos y los Corderos

Fábula corta: Una manada de hambrientos lobos procuraba sorprender a un rebaño de corderos. Mas, no pudiendo lograrlo a causa de los perros que los cuidaban, decidieron usar de la astucia para su propósito. Enviaron una delegación para solicitar a los corderos que les hicieran entrega de sus perros. — Los perros son los causantes

El Gato y el Ratón

Fábula: En el tronco de un viejo pino vivían un gato come queso, un búho dormilón, un ratón cascanueces y, además, una esbelta comadreja; famosos todos por su perversidad. Un avisado cazador percatóse de que los cuatro, sin ser amigos, frecuentaban el tronco. —Tenderé una red al pie de este tronco, y veremos quién cae

La Cigarra y la Hormiga

Fábula: Llegado el verano, una hormiga diligente y previsora juntaba afanosamente granos de trigo y cebada, cascaras de fruta y toda clase de semillas. Luego de amontonar estas provisiones, las llevaba poco a poco hasta el granero de su cubil. Su propósito se proyectaba hacia el invierno, estación en la que escasean los alimentos. Cerca

La Zorra y la Cigueña

Hacía mucho tiempo que la zorra y la cigüeña no se veían, cuando un día se encontraron por casualidad. La cigüeña era una excelente señora, pero a la zorra le mortificaba el airecito altanero con que caminaba, y se le ocurrió hacerle na broma. Después de salameros saludos y tiernos abrazos, díjole la muy astuta:

El Cojo y el Ciego

Un cojo y un ciego llegaron, cierta vez, a la orilla de un rio que tenían que vadear. Ante esta dificultad, dijo el cojo al ciego: – Aquí hay un vado bastante bueno, pero, a decir verdad, mi única pierna no me permite cruzarlo. – Yo lo pasaría si pudiese ver –apuntó el ciego-; pero

El Lobo Disfrazado de Pastor

En un rincón de una madriguera, un lobo daba un toque final a un proyecto  largamente acariciado. Así, pues, se disfrasó de pastor y, mientras dormía el zagal, se metió entre las ovejas, relamiéndose al pensar que los carneros estaban a su disposición. Las ovejas, muy contentas, se agruparon junto al facineroso, creyendo estar más

El Zorro y el Cuervo

Había una vez un cuervo que se robó un queso y se subió a los altos de un árbol para comérselo. Pero un zorro pasaba por el lugar, vio al cuervo que tenía un gran pedazo de queso y vio la forma de quitárselo.Entonces comenzó a adularle: – Pero, ¡qué hermoso cuervo eres! ¡Entre las

El Buey y la Rana

Un buey llegó sediento a un charco donde había un grupo de ranas jóvenes. Pero, como estaba apurado, pisó y aplastó a una de ellas, y lo mató. Cuando la madre de las ranas llegó, preguntó a las otras qué había pasado con ella. Y ellas contestaron: – Está muerta. Vino una bestia enorme de

Los Animales con Peste

Hace mucho tiempo sobrevino al reino animal una espantosa peste que, poco a poco, fue diezmando a miles de bestias en bosques, valles y collados. En vista de esta alarmante situación, el león, en extremo preocupado, preguntó a un mono de barbas blancas la causa de la terrible calamidad. — Esta peste es un castigo

Fabulas de la Fontaine

Fabulas de la Fontaine es un nuevo apartado online de fábulas que presenta UnaFabulaCorta.COM. Hasta ahora hemos resaltado a las Fábulas de Esopo que, debido a su brevedad, sin duda, sigue siendo plausible para inculcar una enseñanza moral a las gentes de hoy. No obstante, dejar de lado la otra colección de fábulas de la

Martincho al Finalizar el Juicio

Martincho debió de ser un hombre realmente feo tanto es así que, en cierta ocasión, compareció ante le juez de su pueblo y, éste, antes de emitir la sentencia final, mirándole fijamente a Martincho, dijo: – ¡Miren! Señores de la sala, ¡miren! Toda la sala guardó silencio a la espera de lo que finalmente iba

El Pobre y las Abichuelas

Un hombre que acumuló riquezas cayó en extrema pobreza. En su desesperación, gemía: – ¡Ay de mi! ¡Después de ser tan rico, tener que alimentarme con estas amargas abichuelas! Con los ojos anegados por las lágrimas daba cuenta de las leguminosas, arrojando las cáscaras al suelo. Mientras seguía de camino, sintió que álguien le seguía.

Diógenes y el Calvo

Diógenes, paseando, se dió de cara con un calvo, quien le increpó: – ¡Fíjate bien por dónde caminas, viejo cegatón! El filósofo, repuso: – No tuve intención de hacerle ningún daño, disculpe, usted. Más el calvo le soltó este improperio: – ¡Quédate como eres, ciego vejete! ¿Acaso quieres darme lecciones de buenos modales? ¡A la

La Zorra y el Lobo

Una zorra tuvo la mala suerte de caer en un pozo y, al ver que se ahogaba, dio gritos pidiendo auxilio. En tan apremiante situación, un lobo que pasaba por allí se apresuró curiosamente para ver lo que acontecía. Entonces la zorra dijo: – ¡Eh, señor lobo! alárgueme una mano para salir de este peligro.

El Perro de Presa y Otros Canes

Un granjero adiestraba a un enorme perro para pelear con los osos y leones que depredaban su ganado. Llegado el día de hacer frente a las fieras, la cadena que sujetaba el mastín se arrancó y el animal salió disparado por las calles. Los perros de la vecindad, al verlo pasar como una saeta, le

El León y la Liebre

En el corazón de la floresta vivía un pacífico y risueño león que, en sus momentos de solaz, jugaba con una liebre, amiga de su confianza. Con frecuencia se contaban sus congojas. Entre cuento y cuento, la liebre preguntó: – ¿Es cierto que, cuando un gallo arma un bullicio, ustedes huyen despavoridos? El león asintió

Zeus y el Zorro

Desde el momento de su creación, el zorro fue dotado de astucia y habilidad. Zeus, al considerar esas cualidades, dijo: – Este zorro será un excelente administrador y lo haré rey de los animales. Para probar la innata estirpe del taimado, el amo del Olimpo hizo caer cerca del nuevo monarca un escarabajo. El zorro

El Asno y la Lengua Dura

Un asno caminaba por áridos cerros bajo los sofocantes rayos del Sol. A pocos pasos se encontró con una mata de tunas. Un zorro, que deambulaba por el mismo lugar, se le aproximó, entablándose la siguiente conversación: – A fe mía, buscas comida –inició el zorro. – Y tú, ¿no haces lo mismo? Creo que

El Adivino

Cerca de la ciudad de Delfos vivía un hombre cuya fama de adivino se había extendido por la comarca. – Una hermosa doncella aspira a ser tu consorte y la fortuna te sonreirá gratamente –decía a unos. – Hay gente que codicia tus bienes. Debes tener cuidado –decía a otros. En eso, alguien se le