BUSCAR MÁS FÁBULAS EN ESTA WEB

jueves, 26 de febrero de 2015

La Perra de Parto

Una perra preñada, no teniendo dónde alumbrar a sus críos, suplicó a una compañera:

—  Mira el estado en que me encuentro… Por favor, déjame ocupar su alcoba.

La compañera contestó:

— Es tuya mi casa, hasta cuando lo necesites.

Pasado unos días, la dueña fue a visitarle diciendo:

— Vengo por la vivienda. Yo creo que ya no la necesitas.

La otra contestó:

— ¡Ay, amiga! Dame un tiempecito más, hasta que mis cachorros puedan valerse por sí mismo. ¡Sé buena conmigo!

Entonces ella aceptó el ruego y le dejó quedarse. Después del plazo establecido, la dueña solicitó su perrera. Más, la huésped, mostrando los colmillos junto con los suyos, se apertrechó y dijo:

— ¡Ni muerta me sacarás de aquí! ¡Me quedaré hasta cuando me dé la gana! 


Moraleja: 'Por la puerta del confiado se cuela el bribón y taimado'.



Publicado por: Ohslho
La Paz, 26 de febrero del 2015

jueves, 19 de febrero de 2015

Los Conejos

Un hombre vivía dedicado a la caza de conejos.

Una mañana, de espléndido sol, se dirigió al bosque para iniciar otro día de labor. Dijo para sí:

- Por aquí suelen aparecer los conejos. Me ocultaré en espera de que se asomen.
Se movieron las matas, el cazador templó el arco, y la flecha salió disparada para incrustarse en el cuerpo de un conejo juguetón.

- ¡Enemigo a la vista! ¡Todos a sus casas! -Gritaron los otros conejos y desaparecieron en pos del refugio.

Al cabo de un tiempo, olvidando el peligro, el miedo y la prudencia, salieron los conejos a retozar alegremente.

Y el ducho cazador, que conocía las costumbres conejiles, los fue liquidando uno por uno.

Moraleja: De nada sirve la ciencia, sino gobierna la prudencia.

miércoles, 4 de febrero de 2015

La Comadreja y el Gallo

Un gallo distraído cayó en las garras de una comadreja. Ésta, antes de devorarlo, queriendo tener una razón que justificara su gastronomía, le dijo:

- Con tu canto estridente perturbas el sueño de los humanos.

El gallo repuso:

- Es una forma de servirles, que por sus obligaciones y trabajos deben madrugar.

La comadreja contestó:

- Así sea, pero no por eso voy a morirme de hambre.

Y sin más argumentos, agregó la mamífero:

- Podrás tener toda la razón del mundo, pero eso no llena mi estómago, sobre todo ahora que estoy en ayunas.

Dicho esto, hincó los dientes en el cuello del plumífero y se lo tragó.


Moraleja: Con los malos y perversos no hay razón que sea de provecho.


Publicado por: Ohslho
La Paz, 04 de febrero del 2015

martes, 13 de enero de 2015

Las Penas y las Desdichas

En los albores de la humanidad las penas y las desdichas convivían por igual en el corazón de los hombres.

Las penas acordaron un día y dijeron:

- Las dichas son causa de la perdición humana. ¡Debemos expulsarlas!

Y comenzaron asediando a las dichas, quienes optaron por refugiarse en lugares ignotos del firmamento. Pero un día se cansaron y dijeron:

- Vayamos al cielo y pidamos a Zeus un consejo a cerca de nuestro comportamiento respecto a las envidias de las penas.

Así, Zeus les aconsejó:

- No vayan en grupo. En adelante, irán una tras otra, de una en una.

Por este motivo, las penas que viven en la Tierra, asedian constantemente a los hombres; mientras que las dichas se presentan de tiempo en tiempo, pues deben bajar de cielo.

Moraleja: La alegria bajó del cielo; la tristeza sube del suelo

Publicado por: Ohslho Shree
La Paz, 13 de enero del 2015

lunes, 8 de diciembre de 2014

La Araña y la Mosca

En una mañana fatídica, cierta mosca volaba de un lugar a otro en busca de comida.

Al fin, se detuvo en una rama donde una araña había hecho malabares con su tela y contemplándola embobada, pensaba:

- Jamás vi trabajo tan hermoso. No lo haría ni el gusano de seda más famoso. ¡Qué tersura! ¡Qué belleza! Es realmente una obra de arte. 

- La araña, aprovechando la coyuntura, salió de su escondite tendió su red con admirable maña, atrapó a la mosca, y le dijo:

- Si no fueras tan curiosa aún estarías fastidiando por otros lugares y -dicho esto- se la comió.

Moraleja: Por estar distraído, en la trampa has caído

Publicado por: Ohslho
La Paz, 08 de Diciembre del 2014

domingo, 23 de noviembre de 2014

El Asno y el Lobo

Un asno, viendo que se le acercaba un lobo feroz y que no podía escapar de él, simuló encontrarse cojo.

El lobo, acercándose, le preguntó la causa de su cojera. El borrico le respondió que se le había introducido una espina en una de sus patas. Y añadió:

- Señor lobo, por favor, quíteme esa espina que ya no soporto y después estaré disponible para que me devore cuando le plazca. Además será mucho mejor comerme sin una espina a padecer los mismos dolores que la espina me está causando.

El lobo, convencido por las razones del asno, mansamente se acercó y, al levantar la pata del asno, recibió una propina tal que no le quedó ni un solo diente.

Mientras el lobo padecía los dolores de la tunda recibida, el asno inteligente huyó de su presencia. Mientras tanto, el canino se lamentó:

- Bien merecido lo tengo, porque siendo carnicero, ¿por qué me metí de curandero?

Moraleja: Maña y saber para todo es menester
Publicado por: Ohslho
La Paz, 23 de Noviembre del 2014

miércoles, 5 de noviembre de 2014

El Congreso de los Ratones

Vivían felices muchos ratoncitos en la despensa de una casa, hasta que llegó un famoso gato llamado Micifuz como huésped de ella.

Aquel habilísimo cazador en tres días hizo tal estrago entre ellos, que apenas si se veía a uno que otro pericote pasearse por la despensa.
 

Micifuz, empeñado en su cacería, se propuso exterminar la población ratonil. Los pocos sobrevivientes se hallaban presas de terror y pasaban mil penurias para buscar alimento. Para los desventurados roedores, Micifuz era el mismísimo demonio.
 

Transcurrieron los días, y los ratones, que no podían salir ni en la quietud de la noche, vivían escondidos por miedo a los zarpazos del despiadado enemigo, que los tenía en constante zozobra.
 

No pudiendo continuar en tales angustias, un día, aprovechando que Micifuz fue a visitar a una gata monona de la vecindad, se reunieron para deliberar a fin de hallar el medio de salir de tan tremenda situación.
 

Después de varias horas de debate, sin haber llegado a conclusión alguna, se adelantó un ratoncillo y pidió ser escuchado.
 

Todos se callaron, pues querían oír la opinión del humilde pericote. Quizá fuera a proporcionarles la solución del problema...
 

— Señores congresistas —dijo el sabido pericote—, mucho se ha hablado en esta asamblea, pero nada con sentido práctico. Yo propongo que, cuanto antes, atemos al cuello del gato un cascabel y, como al andar hará tañer su colgajo, tendremos tiempo para escapar de sus garras.
 

Tan ingeniosa proposición hizo revolcarse de gusto a los asambleístas y, encontrando muy sesudo el consejo, abrazaron y felicitaron al autor de la feliz ocurrencia.

Calmado el alboroto, un viejo y bigotudo ratón, bastante marrullero, observando con malicia la propuesta, dijo gravemente:


— Todo está muy bien; pero ahora, díganme ustedes ¿quién le pone el cascabel al gato?
 

— Yo no se lo pongo; soy muy tonto —se excusó uno de ellos.
 

— Yo soy corto de vista —advirtió otro.
 

— Yo me siento muy viejo y torpe —acotó otro.
 

Y así, uno tras otro se fueron excusando. De modo que, al cabo de un momento, todos los ratoncillos retornaron a sus madrigueras. Y sin llegar a una solución definitiva, se disolvió el congreso.
 

Moraleja: "Del dicho al hecho hay mucho trecho"

Publicado por: Ohslho
La Paz, 05 de Noviembre del 2014

viernes, 31 de octubre de 2014

El Oso y la Colmena

Frente a una colmena que había próxima a un jardín, un oso glotón se detuvo con la intención de saborear la exquisita miel. Dijo:

- ¡Cuánta miel abundante para colmar mi apetito!

Y, sin más rodeos, propinó un tremendo mordisco al palacio de las abejas, dejando al descubierto el exquisito néctar.

Como es de suponer, al instante, llegaron millares de abejas que le atacaron sin piedad al atrevido. El oso, completamente picado aquí y allá, no tuvo más remedio que huir, mientras se las rascaba las picaduras hasta sangrar. 

Luego, después de recorrer un buen trecho, en su desesperación, se lamentó:

- Qué dolorosa resulta esta golosina, impropia de mi carnívora costumbre.

Moraleja: "Quien bien come y bien bebe, tarde paga lo que debe".

martes, 21 de octubre de 2014

La Falta Anonima de Martincho

En cierta ocasión, Martincho cometió una falta que no podía saldarse sino compareciendo ante el juez. De modo que, después de haber cometido la falta, esta vez decidió afrontarla a huir de la situación.

El día que se había fijado la audiencia de medidas cautelares, entró en la sala de deliberaciones y se sentó en el banquillo de los acusados. Pasó un momento, otro, y otro. Posteriormente, llegó el juez y tomó su lugar correspondiente. También, una a una, llegaron los acusadores compuesto de doce mujeres juristas.

Martincho, sintiéndose preocupado por la situación, hizo muecas con la cabeza y, al parecer, estaba resignado y ya no había forma de huir, ya que la sesión iba a comenzar en unos minutos.

Finalmente, tomó la decisión de hablar directamente con el juez al verse incapacitado de engañar a las doce del jurado. Entonces, dijo al juez:

- Señor juez, ¡Confieso! Si no pude engañar a una mujer en casa, menos podré engañar a las doce del jurado. ¡Es imposible! He cometido la falta; así que, ¡castígueme!

Moraleja: Todo marido sabe que engañar a una mujer es difícil.

Copyright: Ohslho
La Paz, 21 de Octubre del 2014

lunes, 29 de septiembre de 2014

El Labrador y el Arbol

En los campos de un labrador, vegetaba un añoso árbol que no proporcionaba beneficio alguno y que sólo servía de cobijo para gorriones y cigarras.

El labrador, considerando que aquel árbol no era sino un estorbo en las labores del agro, resolvió eliminarlo. Sin embargo, sus inquilinos: los gorriones y las cigarras, le imploraron:

- Por favor, no lo derribes el árbol. Piensa que desde sus ramas cantamos y alegramos vuestra vida y las del pueblo.

El hombre, haciendo oídos sordos, cogió el hacha y comenzó a dar unos furibundos golpes al tronco, uno tras otro, para poder derribarlo.

Pero, ¡oh prodigio! Escondido en el tronco, apareció un panal de rica miel de abejas

Desde entonces, el viejo árbol fue cuidado con más esmero ya que su existencia era sinónimo de beneficio y salud para el labrador y su familia.

Moraleja: "Si los de otros conservas, puede traerte reservas"

Publicado por: Ohslho
La Paz, 29 de Septiembre del 2014

x

 
Rediseñado por: UFC | Producciones: Ohslho