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lunes, 14 de julio de 2014

El Anciano Martincho

Tres ancianos estaban sentados en la ladera de un jardín, hablando de sus problemas, entre ellos Martincho de noventa y tres años.

El anciano que tenía setenta y tres años, dijo:

—Mi oído está fallando. ¡La gente tiene que gritarme  y aún así no puedo oír bien!

Entre tanto, el anciano de setenta y ocho años murmuró:

—Mis ojos se están debilitando, no puedo ver bien. ¡Además ni siquiera puedo distinguir entre una rubia y una pelirroja!

Luego, le preguntaron a Martincho, el tercer anciano:

—Martincho, dinos ¿cuál es tu problema?

Y el vejancón de noventa y tres años, contestó:

—Mi problema es más profundo que el de ustedes. Me pasó a noche: cenamos, luego tomé un poco de vino, después descansé en el sofá y me quedé dormido. Media hora después me di cuenta de que mi esposa ya se había ido a la cama. Entonces entré en el dormitorio y le dije:"Hazme lugar, cariño; déjame entrar en la cama y nos divertimos un poco". Pero mi esposa me dijo: "si ya nos hemos divertido hace apenas veinte minutos".

Y luego Martincho, palmeándose la cabeza, muy tristemente dijo:

—Caballeros, mi problema es que estoy perdiendo la memoria.

"La memoria es como el mal amigo; cuanto más falta te hace, te falla".


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La Paz, 14 de Julio del 2014

sábado, 5 de julio de 2014

La Mujer y el Cántaro

Una mujer, al ir a la ciudad, encontró un cántaro que en otrora había guardado excelente vino.

Por curiosidad, la mujer olfateó el recipiente y comprobó el embriagador aroma que despedía.

— ¡Oh! ¡Dioses! ¡Qué delicioso debió ser el vino que guardó este cántaro abandonado, cuando al cabo de tantos años conserva aun su fragancia! —exclamó—.

Rato después, pensó, y concluyó diciendo:

— Una vida noble es como un cántaro de buen vino que, en la vejez, conserva el aroma de sus virtudes, aunque su aspecto sea achacoso y miserable.

En la choza del iluminado, siempre queda la fragancia de sus logros.

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La Paz, 05 de Julio del 2014
 

lunes, 16 de junio de 2014

El Pastor y su Ganado

Un pastor, de quien el lobo había devorado su mejor oveja, reunió a los corderos y le dijo:

- ¡Ustedes son presa fácil del lobo porque son débiles; si todos se mantuvieran unidos en el peligro, les aseguro que el enemigo huiría!

El más anciano contestó:

- ¡No seremos sorprendidos más por el lobo! ¡Lucharemos unidos hasta derrotarlo!

El rebaño, tras escuchar la arenga, juró hacer frente al carnicero; sin embargo, llegada la noche, tan solo la presencia de un perro provocó la fuga de todos y creó tal desorden que no podían imaginar.
Entonces concluyó el pastor:

- Así son los cobardes que prometen no rendirse, pero tan pronto como se ven amenazados todos se escapan y prefieren salvar sus vidas.

"El cobarde, incluso viendo su propia sombra tiembla"

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La Paz, 16 de Junio del 2014

jueves, 5 de junio de 2014

El Lobo y el Carnero

Un Perro, exterminador de lobos, murió en una cruenta pelea motivando el llanto del amo.

– Córtame los cuernos y cúbreme con el cuero del mastín –le dijo un vigoroso carnero al ver la pena del pastor–. Los lobos creerán que soy el perro.

El pastor, acogiendo la idea, la puso en práctica.

Al poco rato, un lobo hambriento ingresó al redil, tomó un corderino y huyó.

El falso perro, al advertir lo ocurrido, inició la persecución y al pasar por un matorral el cuero se desprendió y el engaño quedó al descubierto.

– ¿Quién eres? –Exclamó el lobo, incrédulo.

– Un carnero leal a su amo -contestó.

Y el lobo prosiguió:

– Amigo, aunque uses ropas ajenas, igual será tu destino.

Dicho esto, se comió al carnero.
 

"Aunque cambies de disfraz, tu destino se cumplirá"

 

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La Paz, 05 de Junio del 2014

martes, 20 de mayo de 2014

El Toro y el Ratón

Un ratoncillo muy travieso mordisqueaba a un corpulento toro que descansaba sobre la hierba. El toro, al darse cuenta del asunto, exclamó:

- ¡Oh! ¡Qué fastidioso animalucho! -Decía batiendo la cola para librarse de los dientecillos del roedor.

El fastidioso ratón se escondía del toro para no dejarse ver. En cuanto el cuadrúpedo se clamaba el roedor volvía con mayor ímpetu.

El toro, impotente ante el atrevimiento ratonil, bramaba con furor, mientras el ratoncillo se burlaba diciendo:

- Vanos son tus propósitos de venganza, pues aunque Natura de dotó de buen cuerpo y fuerza, jamás podrás hacerme daño alguno.

Entonces el toro se levantó y, sin saber qué hacer, se quedó tristemente perplejo. Mientras tanto, el diminuto ratoncillo le susurró:

- Los grandes no siempre son los más fuertes ya que hay pequeños que son más fuertes que los grandes.

"La grandeza y la fuerza no son absolutos sino relativos".

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La Paz, 20 de Mayo del 2014

domingo, 11 de mayo de 2014

Las Justificaciones de Martincho


Martincho trabajaba en una fábrica. Como el hombre era pobre, solía ir a la fábrica montado en un burro. Sin embargo, siempre retornaba tarde a su casa y esto exasperaba a su esposa Emilia. Entonces ella cuestionó:

- Se puede saber, ¿por qué siempre llegas tarde?

Y martincho se explicó ante su esposa:

- Trata de entender mi problema: este burro se ha acostumbrado tanto al último silbato de fin de jornada que sale disparando aunque yo me retrase unos segundos. Y como todos tienen prisa de abandonar la fábrica, se forma un tumulto que no logro subirme a él y tengo que volver caminando. Ese es el problema.

Dicho esto, pensó que de esta manera se tranquilizaría su esposa y, entonces, preguntó:

- ¿Entiendes ahora lo que estos significa?

Ella dijo:

- Si, entiendo muy bien. ¡Hasta el burro sabe cuándo es hora de volver a casa!

Saber dónde está vuestro hogar y cuándo volver a él es señal cordura existencial.

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La Paz, 11 de Mayo del 2014

martes, 22 de abril de 2014

La Corneja y los Pájaros

Cuando Júpiter iba a nombrar al rey de los pájaros, los citó para elegir al más hermoso de ellos.

Entonces los pájaros, con ánimo de lavarse y estar presentables, fueron a la orilla de un río.

Pero la corneja, dándose cuenta de su fealdad, se dedicó a recoger las plumas que los pájaros dejaban caer al acicalarse y se las prendió a su cuerpo. Resultó así, aparentemente, ser el más bello de los citados.

El día fijado, los pájaros acudieron a la cita y, entre ellos, la corneja con su multicolor atavío.

Cuando Júpiter ya iba a coronar a la corneja con el premio por su belleza, los pájaros, indignados por su farsa, se le echaron encima. La corneja, completamente desplumada, quedó tal como la naturaleza le había diseñado.

El que se viste con lo ajeno es desvestido en la calle.

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La Paz, 22 de Abril del 2014

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