Monthly Archives: agosto 2012

La Sombra del Asno

Un astuto comerciante contrató los servicios de un arriero y de su asno para transportar su mercadería por el desierto. Estando ya en el descampado, dando muestras de agotamiento, pensaba para sí: este sol es muy ardiente y no se vislumbra ningún oasis para aplacar la sed.   La cosa fue a peor. Le falló

La Gallina y el Diamante

Una gallina, al revolver las basuras de un muladar, encontró un diamante precioso y, sorprendida de hallarla en un lugar tan detestable, dijo:   – ¿Cómo, tú, la más codiciada de las riquezas, estás así tan humillada y abandonada en medio del estiércol? Otra suerte habría sido la tuya si un joyero te hubiese encontrado

El León y el Ratón

Unos ratoncitos jugaban encima de una gran piedra que se alzaba junto a un árbol, en cuya sobra reposaba un enorme león.   En uno de esos despistes de tanto jugar uno de ellos cayó sobre el durmiente rey de la selva. El león le atrapó al osado que había perturbado su sueño.   El

La Zorra y el Mono Rey

Un mono se puso a danzar en una reunión de animales y, llamando la atención de todos y siendo aplaudido, fue proclamado rey.   La zorra, habiendo envidiado su festejada proclamación, tramó un ardid. Luego dijo al mono:   – Amigo, allí, en las profundidades del bosque, hallé un gran tesoro que solo podré mostrárselo

La Viuda Joven

Un padre de familia, al ver que su hija se sumía en el llanto por la muerte de su esposo, le aconsejó: – Hija mía, ya lloraste suficiente por tu difunto esposo. Pero, habiendo tantos vivos ¿no te parece razonable dejar de pensar en los muertos? Más no te exijo que cambies de pronto tu

La Cabra y el Asno

Un labriego crió al mismo tiempo una cabra y un asno. La cabra tuvo envida del asno, al ver que aquel estaba mejor alimentado. Le sugirió:   – Estimado amigo: la noria y la carga hacen de tu vida un tormento sin fin. ¿No te das cuenta? Simula un desmayo y déjate caer de cansancio,

El Labrador y la Nuez

Un labrador se sentó debajo de un  robusto nogal, después de haberse cansado removido la tierra durante todo el día. Desde la refrescante sombra del nogal, miraba agradecido la tierra labrada y cómo ella premiaba su sacrificada labor. Contemplaba satisfecho las enormes sandías y los fraganciosos melones esparcidos por próvido suelo. Luego se dijo: –

La Zorra, el Perro y el Corderito

Una zorra se infiltró sin advertencia alguna en medio de un rebaño de corderos. La raposa, hábil como era, aparentó amor maternal frente a un corderito recién nacido y, simulando, la acarició.   En eso, uno de los perros que cuidaba el rebaño, viendo a la zorra en actitud tan extraña, se acercó y le

Las Ranas y los Toros

Dos toros indómitos luchaban por una novilla a la orilla de un estanque y una rana, posada a la orilla, contemplaba la disputa. Al ver que la lucha era tan feroz, dijo a su compañera: – ¡Mira, qué riña tan salvaje!  ¡Qué sería de nosotras si animales tan corpulentas vinieran por aquí!   La otra

La Gallina de los Huevos de Oro

Cierta vez había un granjero que criaba muchas gallinas. Una mañana, mientras recogía los huevos, encontró que uno de los huevos era de puro oro. Entonces, tomándolo en sus manos, se dirigió al mercado para venderlo a un buen precio. Desde entonces, todas las mañanas recogía el huevo y lo vendía. Pero un día se

El Perro y su Imagen

Cierto día un perro tuvo la fortuna de encontrar un grande y sabroso hueso. Y apoderándose de él, exclamó: – ¡Qué regalo tan precioso! Lo llevaré a casa y allí lo comeré como mejor me parezca. Y se fue caminando. En el camino halló un arroyuelo de aguas cristalinas que reflejaban su propia imagen. Él

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