Cómo Conoció Martincho a su Esposa

Martincho y sus amigos estaban reunidos en un bar, charlando acaloradamente. Esta vez hablaban de cómo habían conocidos a sus esposas.

Uno de ellos dijo:

– Yo la conocí en un Shopcenter, buscando ropa de última generación. Ahí es donde le solté un piropo y le recomendé una solera de color exótico. Ella aprobó la recomendación y luego comenzamos a hablar, etc.
Un segundo apuntó: 
– Yo la conocí en mi trabajo. Vivíamos en ciudades distintas pero trabajábamos en el mismo lugar. Ella era la gerente de la empresa y yo apenas un empleado. Poco tiempo después, me hizo su asistente y comenzamos a hablar muy seguido por teléfono, chateamos por celular y, poco a poco, empezamos a agradarnos.
Así todos los amigos expusieron lo suyo pero Martincho, quien escuchaba atentamente a la declaración de los amigos, intervino diciendo.
– Yo, en cambio, la conocí en un baile del barrio, en el cual bailé de la peor manera y ella se inundó de carcajadas. Entonces le dije: – Lo siento señorita, no sé bailar-. Y ella me contestó: me llamo Emilia, no te preocupes…
Bailar es un arte, pero bailar sin más es más que un arte.
Ohslho
La Paz, 07 de Febrero del 2013
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