El Asno y la Lengua Dura

Un asno caminaba por áridos cerros bajo los sofocantes rayos del Sol. A pocos pasos se encontró con una mata de tunas.

el asno y la lengua duraUn zorro, que deambulaba por el mismo lugar, se le aproximó, entablándose la siguiente conversación:

– A fe mía, buscas comida –inició el zorro.

– Y tú, ¿no haces lo mismo? Creo que no encontrarás ovejas ni gallinas en muchas leguas a la redonda.

– Tú estás tan hambriento como yo –replicó el zorro.

– Sí, pero para buen hambre no hay pan duro –y con satisfacción mordisqueaba las pencas de una tuna.

El zorro, más asombrado que hambriento, exclamó:

– ¿Será posible que tú, teniendo una lengua tan delicada puedas comer un manjar lleno de espinas?

– Pues, ya lo ves –y el asno siguió comiendo.

Moraleja: Asno que hambre siente, a todo le mete el diente.

Publicado por: Ohslho
La Paz, 24 de marzo del 2015

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