El Burro y los Libros

Al pasar por el prado, un asno encontró los libros del pequeño Jonás. Luego se dijo:

— Si yo me comiera estos libros, aprendería muchas cosas sin mayor esfuerzo.

Y, dejando la hierba, se puso a masticar alegremente los libros, hasta terminar con ellos.

Desde aquel instante el burro se sintió tan sabio y orgulloso que fue a ver a sus compañeros, a quienes les anunció que venía a darles sapientísimas lecciones.

Admirados los asnos, lo rodearon esperando con atención las enseñanzas del orejudo. Mas el comilón de libros, no sabiendo qué decir, lanzó un atronador rebuzno.

Los borricos, al oírlo, rebuznaron a su vez en coro burlándose del tonto congénere, al que echaron a coces de su lado, obligándolo a vivir en un campo desolado.

Nadie presta lo que no da la Naturaleza.
Publicado por: Ohslho
La Paz, 24 de Julios del 2014
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