El Labrador y el Arbol

En los campos de un labrador, vegetaba un añoso árbol que no proporcionaba beneficio alguno y que sólo servía de cobijo para gorriones y cigarras.

El labrador, considerando que aquel árbol no era sino un estorbo en las labores del agro, resolvió eliminarlo. Sin embargo, sus inquilinos: los gorriones y las cigarras, le imploraron:

– Por favor, no lo derribes el árbol. Piensa que desde sus ramas cantamos y alegramos vuestra vida y las del pueblo.

El hombre, haciendo oídos sordos, cogió el hacha y comenzó a dar unos furibundos golpes al tronco, uno tras otro, para poder derribarlo.

Pero, ¡oh prodigio! Escondido en el tronco, apareció un panal de rica miel de abejas

Desde entonces, el viejo árbol fue cuidado con más esmero ya que su existencia era sinónimo de beneficio y salud para el labrador y su familia.

Moraleja: Si los de otros conservas, puede traerte reservas

 

Publicado por: Ohslho
La Paz, 29 de Septiembre del 2014
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