El Leon y el Asno

Cierto día, un famélico león tuvo el capricho de cazar en compañía de un asno. Le ordenó:


– Te esconderás en la selva y rebuznarás fuerte.

Luego examinó el panorama y añadió:

– Yo me colocaré en aquel boquete de salida. Cuando los animales, asustados de tu estrépito, pretendan huir, los iré cazando uno tras otro.

La maquinación del felino surtió sus propósitos y, cuando el león se hartó de comer carne, dispuso que el borrico saliera de su escondrijo. Entonces él salió y preguntó con disimulado orgullo:

– ¿Qué tal lo hice, majestad?

El rey de la selva contestó:

– No pudiste hacer mejor. Pues yo mismo hubiera tenido espanto de no saber que eras un pobre burro.

Moraleja: “El miedo no te llega, si sabes de dónde viene”

 

Publicado por: Ohslho
La Paz, 23 de Septiembre del 2014
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