El León y el Ratón

Unos ratoncitos jugaban encima de una gran piedra que se alzaba junto a un árbol, en cuya sobra reposaba un enorme león.
 
En uno de esos despistes de tanto jugar uno de ellos cayó sobre el durmiente rey de la selva. El león le atrapó al osado que había perturbado su sueño.
 
El roedor, presa de terror, dijo:
 
– No me coma señor león. ¡Por favor, perdóname la vida! Si me perdonas, cuando usted esté en apuros le salvaremos.
 
El león soltando una carcajada, determinó dejarlo en libertad.
 
Poco tiempo después, el rey de la selva cayó en las redes de un cazador. Al no poder librarse de la trampa rugió tanto que se escuchó por toda la selva.
 
El ratoncito, al escuchar los rugidos del rey de la selva, acudió presuroso junto con sus compañeros. Y cuando lo vieron, entre redes al felino, el roedor exclamó:
 
– ¡No se preocupe señor león, lo salvaremos!
 
Y acto seguido todos los roedores rompieron la red con sus dientes afilados y salvaron la vida del león.
Amor con amor se paga.
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