El León y la Cabra

Un león hambriento, viendo que no le era fácil acceder a los riscos en que pastaba la cabra, fue acercándose poco a poco.
 
Pronto se dio cuenta de que sería imposible llegar hasta la cabrita y, entonces, dirigióle frases muy cariñosas, le invitó a pastar junto a él en la fresca y aromática hierba de la pradera.
 
Insinuó el felino:
 
– Amiga mía, deja estas peñas estériles y baja a los prados donde yo habito.
 
La cabrita replicó:
 
– Tienes razón señor león, pero eso lo haré cuando tú estés muy lejos de esos prados.
 
Si no quieres arriesgar tu vida, no escuches el consejo de los enemigos.
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