El Lobo y el Caballo

Un lobo pasaba por un sembradío de cebada pero, como él es carnívoro, siguió su camino. 
 
Después de un rato encontró a un caballo y le condujo al sembradío de cebada que había hallado. Mientras le conducía al caballo, decía:
 
– Amigo, a mi también me gusta la cebada pero prefiero más escuchar el sonido de cómo usted mastica la cebada. ¡Me encanta escucharlo! ¡Ese sonido es para mí algo muy especial!
 
Pero el caballo repuso:
 
– ¡Amigo lobo, si los lobos comieran cebada, no hubieras preferido complacer a tus oídos sino a tu estómago!
Nunca des crédito a las palabras de un malvado, aunque te parezcan buenas.
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