El Lobo y los Pastores

Un lobo que cayó en la trampa colocada por unos pastores, fue apaleado con saña y alevosía.

— ¡Basta ya! —exclamó un pastor compadecido. El pobre animal está ya moribundo.

Tan pronto se fueron los vengadores, el de buen corazón le echó alguna comida. Al anochecer, el lobo salió como pudo del hoyo y se fue cojeando a su madriguera.

Tiempo después, el lobo quiso vengarse y en una noche arrasó con el ganado de la comarca.

El pastor compasivo, conocedor de la matanza, fue donde el lobo y le suplicó:

— Te ruego, por favor, no hagas daño a mis reses.

— No puedo -repuso el lobo-, esto iría contra mi naturaleza. Justos pagarán por pecadores.

Moraleja:

Natura encargó tareas, buenas, malas y feas.

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