El Pastor Mentiroso

Queriendo divertirse a costa de los demás, un pastor se puso a gritar locamente:
 
– ¡El lobo! ¡El lobo!
 
Los campesinos, al oír semejantes gritos, corrieron en su auxilio y encontraron al pastorcillo recostado y burlándose de ellos a la sombra de un árbol. Frustrados los campesinos, se retiraron del lugar.
 
Sin embargo, aquel pastor, no contento con su primer embuste, al día siguiente, volvió a gritar:
 
– ¡Socorro! ¡Socorro, que viene el lobo!
 
Esta vez, los labriego acudieron a socorrerlo armados de hachas y palos. Pero, al no encontrar lobo alguno, regresaron disgustados, mientras el pastorcillo celebraba su segundo embuste.
 
Poco después vio que verdaderamente un lobo asechaba al rebaño. Entonces comenzó a gritar pidiendo socorro, hasta el cansancio, pero nadie acudió en su ayuda.
 
Entre tanto, el lobo se apoderó del rebaño junto con el pastor embustero que clamaba auxilio.

 

En boca del mentiroso, lo cierto se hace dudoso

 

Publicado por: Ohslho
La Paz, 08 de Abril del 2014
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