El Pastor y los Lobeznos

Cierto día un pastor encontró unos lobeznos en el campo y, prendado de su belleza, los crió con mucho esmero con la esperanza de que, llegados a mayor de edad, no solo le cuidasen sus propios corderos sino, sobre todo, que también le trajesen otra generación de lobeznos.
 
Sin embargo, en cuanto los lobeznos crecieron, aprovecharon cuanta ocasión se le presentaba para hacer de las suyas en el rebano del pastor.
 
Posteriormente, viendo que las cosas iban así, el pastor se lamentó diciendo:
 
– ¡Este castigo lo tengo bien merecido! ¡Qué insensatez la mía! ¿Cómo pude confiar en estas fieras? ¡Mejor hubiera sido exterminarlos aunque por entonces eran tiernos y bellos!
Cría cuervos y te sacarán los ojos.
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