El Pescador y el Pececillo

Un pescador echó su anzuelo al río y atrapó un pececillo. Mientras quitaba el anzuelo, para echarlo a su cesta, el pez abrió la boca e imploró:
 
– ¡Señor pescador, por favor, devuélveme al agua!
 
El hombre replicó:
 
– ¿Quién eres tú para intentar convencerme?
 
El pececillo suplicó:
 
– Soy un pequeño ser y no valgo gran cosa. Pero si me pescaras cuando sea mayor, te sería más útil pues podré saciar mejor tu apetito.
 
El pescador se lo pensó un momento, y objetó:
 
– ¿Pescarte después? ¡Eso nunca! ¿Quién me asegura que tendré la suerte de volverte a pescar? ¡Ah, tunante, tu discurso no me convence! ¡Confórmate con tu suerte y ve a la cesta!
‘La suerte pasa, pero no vuelve a pasar’
Simple Share Buttons