El Pobre y las Abichuelas

Un hombre que acumuló riquezas cayó en extrema pobreza. En su desesperación, gemía:

– ¡Ay de mi! ¡Después de ser tan rico, tener que alimentarme con estas amargas abichuelas!

el pobre y las abichuelasCon los ojos anegados por las lágrimas daba cuenta de las leguminosas, arrojando las cáscaras al suelo.

Mientras seguía de camino, sintió que álguien le seguía. Se dió vuelta y vio a un pobre que, recogiendo las cáscaras, se las comía.

Así que le preguntó:

– ¿Por qué haces eso?

El otro, contestó:

– Verá usted. Yo fuí muy rico, pero lo perdí todo. Tanta es mi hambre, que aprovecho las cáscaras que arrojas.

Entonces, dijo el primero:

– Tengamos paciencia hermano al ver que en la vida habían otros más pobres. Compartamos mis alubias y luego… ¡Dios proveerá!

Y se pusieron a compartir.

Moraleja: No te abatas por pobreza, no te ensalces por riqueza.

Autor: Esopo
Publicado en: La Paz, 06 de Mayo del 2015

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