El Zorro sin Cola

Un zorro que se paseaba por el bosque, cayó en una trampa que le habían preparado unos cazadores.

El astuto animal hizo muchos esfuerzos por escapar de la trampa y sólo lo consiguió perdiendo la cola que, para él, era su mejor adorno.

– ¿Qué hacer ahora sin mi magnífica cola? -Se decía entre sollozos-. Todos mis compañeros se burlarán al verme. Pensando, pensando, se le ocurrió reunir a todos los zorros del bosque, a quienes arengó:
 
– La cola es un apéndice molesto y no sirve para nada, ¿ven? Ya la he cortado.
 
Las raposas le escucharon con atención. Más una de ellas, la más vieja y ladina, repuso al instante: 
 
– Tienes sobrada razón. Pero, ¿por qué no nos diste ese consejo cuando todavía la tenías?

‘El consejo del que esconde algo no será bien recibido’.

 
La Paz, 15 de Julio del 2013
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