La Lecherita

Cierto día una lecherita caminaba canturreando alegremente rumbo al mercado, llevando consigo un cántaro de leche. La chica iba feliz pues, en su imaginación, veía muchas cosas hermosas en su propio futuro.
 
Mientras caminaba, solía decirse a sí: como la leche que llevo es de buena calidad me pagarán muy bien por ella. Así que con el dinero que he de recibir compraré un canasto de huevos, los haré encubar y sacaré cien pollitos que alegrarán mi vida.
 
Y siguió pensando:
Luego venderé los cien pollitos y después compraré un robusto lechoncito que lo cebaré con esmero. Y cuando esté grande y gordito, lo venderé por buena suma de dinero. Posteriormente compraré una vaca con un ternerito que correteará travieso por el campo, desde el monte hasta la cabaña.Invadido por tales pensamientos saltó de alegría y, por desgracia, resbaló. Soltó el cántaro y se hizo trizas, y la leche se derramó. Todos sus proyectos, ilusiones, planes, fantasías terminaron en nada. Solo se quedó obserbando cómo la leche terminaba siendo absorbido por la tierra y cómo un perrito lamía del suelo lo poco que quedaba.

Luego se dijo: ¡Oh, loca fantasía! ¡Soñaste demasiado! ¿No fuiste capaz de ver que, por un simple salto de alegría, quedarían rotas todas tus esperanzas y fantasías? ¡Qué desventura la mía!

‘No anheles demasiado el futuro, vive intensamente el presente’
La Paz, 25 de Septiembre del 2012
Simple Share Buttons