La Tortuga y la Liebre

Cierto día, una tortuga, al ver que la liebre se burlaba de sus pies y lento caminar, la desafió a correr para saber cuál de las dos llegaría primera a la meta señalada.
Dicho y hecho, eligieron por juez a la zorra, por ser la más astuta de todos los animales. Pero sucedió que la liebre, confiando demasiado en su ligereza, se puso a descansar un momento en medio del camino, pero se quedó dormido.

Entretanto, aprovechando el descanso de su contrincante, la tortuga, con perseverancia y sin correr, llegó a la meta antes que la liebre.
Cuando la libre despertó, al ver que la tortuga estaba a punto de llegar a la meta, intentó alcanzar a su rival sin poder conseguirlo. 
 
El deseo y la habilidad de la tortuga pudieron más que la presunción de la liebre.

“La perseverancia es la madre del éxito”

 

Publicado por: Ohslho
La Paz, 23 de Marzo del 2014
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