Las Moscas

La sirvienta de una casa, por descuido, derramó una considerable cantidad de miel sobre el piso.

Enseguida, guiadas por su olfato, las moscas se abalanzaron sobre el dulce charco, diciendo:

— Aquí está la fuente de la vida.

Sin embargo sucedió que, al posarse sobre la miel, quedaron de patas y alas completamente pegadas al dulce sin poder volar.

Entonces se lamentaron juntas en su agonía, diciendo:

— ¡Ay, pobres de nosotras que por mísera golosina encontramos la muerte!

Así, aunque parezca exagerado, miles de moscas murieron en el fango de aquel dulce charco.

“Más vale prevenir que morir entre lamentos”

 

Publicado por: Ohslho
La Paz, 29 de Agosto del 2014
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