Los Caminantes

En armoniosa compañía dos caminantes hacían su jornada y sucedió que uno de ellos encontró un bolso de dinero. Entonces el otro exclamó con alegría:

– ¡Feliz hallazgo hemos tenido!

Pero el amigo increpó con tono burlesco:

– ¿Hemos? Sólo yo soy el afortunado, porque yo lo encontré.

Debido a semejante advertencia, el otro se quedó callado y sin palabra alguna. De pronto divisaron, no muy lejos, una cuadrilla de ladrones. Entonces, uno de ellos lamentó:

– ¡Estamos perdidos, amigo!

El otro caminante contestó:

– ¿Perdidos? Tú será el único perdido, yo no; pues sólo tú, y nadie más que tú, habéis hecho el negocio.

En efecto, los ladrones le arrebataron el dinero, no sin antes propinarle una buena paliza.

Pruebe la hiel quien comió la miel

 

Publicado por: Ohslho
La Paz, 15 de Septiembre del 2014
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